El frío apretó y el GLP desapareció de las calles. Las empresas distribuidoras de gas en Santa Cruz operan entre el 20% y 25% de su capacidad porque no hay suficientes garrafas aptas para distribuir, pese a que el combustible sí existe. El presidente de la Cámara Nacional de Distribuidores de GLP, Fernando Segovia, explicó que el problema se arrastra desde hace años y ahora se agrava: la demanda subió hasta 15% por el invierno y hay empresas que pasaron de 10.000 a solo 2.000 cilindros. Mientras YPFB no cumple el compromiso de entregar 100.000 garrafas nuevas, los vecinos hacen filas en las distribuidoras y la reventa dispara el precio de la garrafa hasta Bs 30, muy por encima de los Bs 22,50 oficiales. El sector exige cumplir el acuerdo urgente porque «el invierno todavía continuará».
