Bolivia enfrenta la peor advertencia energética de las últimas décadas. El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, confirmó que la nueva certificación de reservas de gas natural es “muy preocupante” y advirtió que si la caída continúa, el país podría no tener suficiente gas ni siquiera para abastecer el mercado interno en los próximos años. El anuncio marca un giro histórico: ya no se discute cuánto gas exportar, sino si habrá para los hogares, industrias y termoeléctricas bolivianas. Las reservas probadas cayeron de 28,7 TCF hace 20 años a solo 4,5 TCF en 2023, y todo apunta a que siguieron bajando. De confirmarse la tendencia, Bolivia pasaría de exportador a importador de gas, con un golpe directo a las finanzas públicas y al bolsillo de las familias. YPFB pidió aprobar una nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversión privada y frenar el declive
