Crece la molestia ciudadana en Bolivia porque mercados y bancos rechazan billetes viejitos, rayados o gastados, aunque estén en perfecto estado. Trabajadores aseguran que les pagan el sueldo con papel moneda desgastado y que, al intentar cambiarlo en entidades financieras, les niegan el canje, incluso con billetes de la serie B. Sin embargo, la Ley N.º 901 y la Ley N.º 1670 establecen que el Banco Central de Bolivia y todas las entidades financieras están obligadas a cambiar a la par los billetes rotos o deteriorados, siempre que cumplan las condiciones técnicas. El propio BCB reiteró que los billetes sucios, manchados, rayados, con pérdida de color, rasgados o con cinta adhesiva transparente conservan su valor y son válidos. Ciudadanos exigen que se ponga orden y no se afecte más al bolsillo en plena crisis.
