El analista financiero Jaime Dunn afirmó de manera categórica que una devaluación económica representa, en el fondo, una factura que se le traslada al pueblo para pagar el gasto desmedido y la administración ineficiente del Estado durante las últimas décadas. Dunn advirtió que esta medida deteriora directamente la capacidad adquisitiva de los ahorristas, jubilados y consumidores comunes, quienes verán cómo su dinero rinde menos frente al alza generalizada de precios.Por el contrario, el especialista reveló que el principal beneficiado con este escenario es el propio gobierno, al ser el mayor deudor en moneda nacional y al incrementar su recaudación impositiva de forma indirecta debido al encarecimiento de los productos básicos. Asimismo, Dunn cuestionó la falta de honestidad de las autoridades, señalando la contradicción de mantener un discurso que niega los efectos de la crisis mientras en paralelo se emiten decretos de urgencia, como el Decreto Supremo 5646, para intentar frenar el impacto en los aranceles de importación.
