El analista económico Jaime Bravo advirtió a los ciudadanos sobre las complicaciones de mantener deudas bancarias en dólares en el contexto económico actual de Bolivia, instando a la población a negociar con las entidades financieras la reprogramación o refinanciamiento de sus créditos para cambiarlos a la moneda local (bolivianos), basándose en el principio del «calce financiero» que establece que las obligaciones de pago deben coincidir siempre con la moneda en la que se perciben los ingresos.
