Las eternas filas de combustible en La Paz y Cochabamba se redujeron de días a apenas horas este fin de semana. En La Paz los surtidores ya registran solo 8 a 10 vehículos por fila con esperas de unas dos horas, mientras en Cochabamba el promedio es de tres horas en colas de cuatro a cinco cuadras. Aun así, el diésel sigue con mayor demanda y los conductores denuncian pérdidas económicas, sobre todo los que viven de sus vehículos como los repartidores.La ANH aprieta el control y castiga a los “carguíos repetitivos”. La directora distrital Enriqueta García informó que, con el sistema B-SISA, inhabilitaron temporalmente más de 800 placas de vehículos por compras reiteradas de combustible. Para la venta en bidones ahora se exige registro obligatorio en la plataforma SISCARGUÍO. La ciudadanía celebra la mejoría en el abastecimiento, pero pide que el flujo sea continuo y sin los nuevos filtros que ya dejaron a cientos fuera de las estaciones.
