El presidente Rodrigo Paz asegura que no faltará combustible, pero reconoce que el país arrastra las secuelas del conflicto. “La cantidad está más que garantizada”, afirmó este miércoles el mandatario. El problema, explicó, es el control de calidad tras denuncias de que el anterior gobierno compró gasolina “mala” que hizo daño al país.La normalidad llega, pero a paso lento. Paz sostuvo que la distribución se regularizará esta semana después de 50 días de paralización. “El país estuvo como una persona echada sin poder moverse durante 50 días y volver a caminar cuesta. Pero la patria está empezando a caminar”, dijo. Mientras tanto, las filas en surtidores como el de Calacoto continúan, aunque ya son menos largas que en los días más críticos del bloqueo de carreteras que dejó muertes, hambre y mayor crisis económica.
