El economista Fernando Romero aseguró que la influencia de Donald Trump y Estados Unidos sobre el Fondo Monetario Internacional es «mucho» y decisiva para que fluyan créditos hacia países como Bolivia. Según Romero, EE.UU. actúa como «el gerente» del organismo porque es su principal socio y accionista, por lo que tiene capacidad de definir qué países acceden a financiamiento. Romero también alertó sobre el costo político de esos préstamos: «Lo negativo es que siempre viene acompañado con políticas de compromiso». Para el economista, cada desembolso del FMI llega atado a condicionalidades y ajustes económicos que el gobierno de turno debe aceptar, lo que convierte al financiamiento en una herramienta con contrapartidas directas sobre la política interna del país receptor.
