EL DIÁLOGO CON SENTIMIENTOS DE CULPA

El diálogo entre el Gobierno y la COB arrancó con veneno. El ministro de la Presidencia José Luis Lupo anticipó la negativa a las condiciones que pone la Central Obrera, mientras Mario Argollo explotó de molestia por la intervención del ministro y le pidió “evitar declaraciones que puedan afectar el diálogo”. 50 días de bloqueo, país paralizado, y en la primera mesa ambos se apuntan con el dedo. El Gobierno blinda la Constitución y rechaza impunidad. La COB exige liberación de detenidos y fuero sindical. En el medio, el boliviano que paga la crisis ya los culpa a los dos: “Diálogo con sentimiento de culpa”. Nadie cede, todos acusan, y la solución sigue sin aparecer.

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