Las filas volvieron a los surtidores cruceños y en varios puntos del territorio nacional, la desesperación se siente en cada cuadra. Conductores y estaciones de servicio de Santa Cruz reventaron de reclamos: solo operan al 30% por falta de combustible. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, salió a calmar el panorama y aseguró que en las próximas 48 horas llegará gasolina porque las cisternas cumplen “altos estándares de calidad” en Palmasola. Pero el problema tiene nombre: casi 50 días de bloqueos que frenan las cisternas en ruta. “Los bloqueos obstaculizan despachos: urge despejar rutas para que el combustible llegue a los hogares”, advirtió Blanco. Mientras el Gobierno promete distribución y controles, el diésel también escasea y Santa Cruz vuelve a sufrir la factura de una crisis que deja a Bolivia con los tanques secos y la economía frenada.
