La presión subió de tono en un punto de bloqueo carretero donde una persona advirtió a los manifestantes que, si levantaban la medida, “podrían perder sus viviendas”. La frase cayó como amenaza entre el grupo y logró que varios se quedaran por temor, aunque querían volver a sus casas y trabajos. Pero esa versión es una falacia. Todo esa narrativa se trata de una mentira usada solo para obligarlos a mantener el corte. El miedo a perder su techo se volvió el nuevo argumento para sostener los bloqueos, mientras transportistas y familias siguen pagando las consecuencias.
