La falta de gasolina convirtió las filas de surtidores en botín para delincuentes. Conductores dejan sus vehículos abandonados por días para guardar el lugar y los ladrones aprovechan esas ausencias para robar llantas, baterías y partes en plena vía pública. El desabastecimiento que ya lleva semanas dejó autos varados sin custodia, expuestos al desmantelamiento.Ante esta ola de robos, los mismos choferes que hacen fila se alertan entre sí: “duerman en sus autos para evitar que les roben”. La recomendación se volvió la única defensa ante la falta de resguardo policial en los surtidores más saturados. La advertencia es directa: si dejas tu vehículo solo, aunque sea horas, corres riesgo de encontrarlo sin ruedas cuando vuelvas
