El presidente Rodrigo Paz definió este miércoles 3 de junio como “la batalla de todas las batallas” el momento político que vive Bolivia y acusó a sectores ligados al narcotráfico de financiar las movilizaciones que mantienen cercadas a La Paz y El Alto. Al posesionar a Ernesto Justiniano como ministro de Defensa, aseguró que existen pruebas de que recursos provenientes de zonas productoras de coca fueron utilizados para alimentar acciones contra la democracia y la Constitución. “No es de extrañar que desde las regiones de producción de narcóticos se haya capturado a portadores de recursos económicos que, en algunos casos, han ido a alimentar movilizaciones”, sostuvo.El mandatario diferenció entre organizaciones con reivindicaciones legítimas y grupos que, según dijo, buscan impedir la consolidación de una “nueva Bolivia”. Denunció la presencia de colaboradores cercanos a Evo Morales en las protestas de El Alto y alertó sobre una “guerra cibernética” nacional e internacional para generar incertidumbre con mentiras sobre privatizaciones y tarifas. Anunció el envío a la Asamblea Legislativa de un proyecto de ley para reglamentar los estados de excepción, convocó a diálogo directo con las federaciones Tupac Katari y Bartolina Sisa, pidió corredores humanitarios y anticipó una ampliación de gabinete para incorporar a actores sociales. “Tenemos que ganar esta batalla. No para vencer a otros bolivianos, sino para vencer la pobreza, la corrupción, el narcotráfico”, cerró.
