El expresidente Evo Morales afirmó haber recibido información “confirmada” sobre un operativo para detenerlo, presuntamente ejecutado por efectivos de inteligencia militar boliviana en conjunto con la DEA proveniente de Paraguay. Morales aseguró que la acción sería llevada a cabo entre hoy y mañana, en una maniobra que, según denunció, tendría respaldo directo desde Estados Unidos y la participación activa del exministro Carlos Sánchez Berzaín, a quien responsabilizó por los hechos «sangrientos» de 2003.La denuncia ha generado un revuelo internacional, ya que Morales señala que fuerzas militares y de inteligencia estarían actuando en una operación para silenciarlo, en un contexto de tensión política y posibles represalias.
