El vocero presidencial José Luis Gálvez lanzó una acusación directa contra Evo Morales y sectores afines, asegurando que las muertes registradas en los bloqueos son “víctimas de Evo y del narcotráfico”. En conferencia de prensa, afirmó que detrás de las movilizaciones existe un “plan macabro” para desestabilizar la democracia, financiado con dinero del narcotráfico y ejecutado por dirigentes que se niegan a dialogar.Gálvez denunció un supuesto pacto entre líderes de la COB, campesinos y evistas para romper el orden constitucional y advirtió que “quienes conspiran contra la democracia y pacten con el narcotráfico tendrán que asumir las consecuencias”. El Gobierno confirmó que continuará con los desbloqueos y responsabilizó a los movilizados de usar dinero ilícito para pagar transporte, comida, dinamitas y viáticos en las protestas.El vocero citó como ejemplo el caso de una joven de 20 años que murió en El Alto por no recibir atención médica a tiempo, y cuestionó el origen de los recursos usados en las movilizaciones. Aseguró que el Ejecutivo seguirá apostando por el diálogo con sectores que tengan demandas legítimas, pero será “firme en proteger la democracia y garantizar los derechos del pueblo boliviano”.