Estados Unidos busca revocar la ciudadanía de Víctor Manuel Rocha, el exembajador en Bolivia que se declaró culpable de espiar para Cuba desde 1973 y hoy cumple 15 años de prisión por conspiración y fraude. El Departamento de Justicia lo acusa de mentir en su naturalización de 1978 al jurar que no era comunista y que creía en la Constitución, mientras operaba como agente encubierto. Rocha, nacido en Colombia, es recordado en Bolivia por su frase del 2002 en Chapare: advirtió que votar por “quienes quieren exportar cocaína” pondría en riesgo la ayuda de EEUU. El tiro le salió por la culata: Evo Morales usó sus palabras, trepó al segundo lugar y en 2005 llegó a la presidencia, al punto de llamarlo “su jefe de campaña”. Ahora el fiscal Jason Reding Quiñones dice que quitarle la ciudadanía es “terminar el trabajo” porque llamó “enemigo” a EEUU y elogió a Fidel Castro ante un agente del FBI.