Los bloqueos que paralizan el país le cuestan al turismo boliviano Bs 3,8 millones cada día, advirtió la Asociación Boliviana de Agencias de Turismo Receptivo (Abatur). Grupos enteros cancelan sus viajes y “repiensan llegar” porque no hay garantías para trasladarse ni hacer tours normales, lamentó su presidente, Juan Carlos Cárdenas. La pérdida golpea a toda la cadena: guías, transporte, hoteles, gastronomía y agencias, en un sector que se declara “en estado de indefensión” tras años de esfuerzo para atraer visitantes. El conflicto, iniciado por transportistas el martes por carreteras y combustible, ya deteriora la imagen país y desmotiva al turista.