Bolivia captó $us 1.000 millones en una emisión de bonos soberanos respaldada por 166 inversionistas internacionales, con una demanda que quintuplicó la oferta, anunció este jueves el ministro de Economía, Gabriel Espinoza. Los recursos, calificados como “dinero fresco”, ingresarán al Banco Central en los próximos días y se destinarán a reforzar reservas, sostener la política monetaria y financiar salud, educación y proyectos regionales. La operación, a una tasa de 9,45% y plazo de cinco años, marca el retorno del país a los mercados tras meses de incertidumbre. “Hace seis meses esto parecía prácticamente imposible”, admitió Espinoza, y aseguró que el resultado refleja la confianza externa en la “lógica de estabilización” del Gobierno de Rodrigo Paz para impulsar crecimiento y empleo.