Las calles ya no son seguras. La advertencia es directa: los carteristas operan a toda hora y en cada esquina, aprovechando multitudes y descuidos para arrebatar celulares, billeteras y mochilas en segundos. Mantente alerta, no exhibas objetos de valor y asegura tus pertenencias al cuerpo. El descuido cuesta caro: en un parpadeo puedes quedarte sin nada.