América Latina se lanza a una carrera millonaria por el litio con 27 megaproyectos que suman $us 15.900 millones para evitar un déficit global que golpeará entre 2026 y 2035. Argentina concentra la apuesta con 19 iniciativas por $us 12.770 millones, mientras Chile frena capitales por su estrategia estatal y Bolivia promete 14.000 toneladas anuales desde Uyuni en 2028 con tecnología rusa. El portafolio busca alimentar la demanda de vehículos eléctricos y almacenamiento energético antes de que el mundo se quede sin baterías. El “triángulo del litio” Chile, Argentina y Bolivia tiene más del 60% de las reservas del planeta, pero el reloj corre: Canaccord Genuity advierte escasez sostenida una década. Mientras Zimbabue restringe exportaciones y China cancela licencias, la región acelera plantas en Maricunga, Falchani en Perú y tres proyectos en Brasil para 2027. Con inversiones que no alcanzan y gobiernos que quieren más control, Sudamérica se juega el rol de salvadora energética global.