Comer fuera de casa se volvió un lujo: entre junio de 2024 y marzo de 2026, el precio del almuerzo en mercados y puestos callejeros se disparó hasta 59% en Potosí, 57,6% en Cobija y 44% en Sucre, según datos oficiales revelados por el Cedla. Santa Cruz lidera como la ciudad más cara para almorzar con Bs 19,5 en mercados y Bs 20,08 en locales, mientras los ingresos de los trabajadores siguen estancados. El informe “El Primero de Mayo sin respuesta” advierte que los precios “no bajaron, simplemente dejaron de subir tan rápido” y que el Presupuesto 2026 ya proyecta un tercer año de inflación. Para millones de bolivianos que trabajan lejos de casa, almorzar ya no es opcional, es una condena: el golpe es mayor para los sectores de menores ingresos porque el almuerzo en mercados sube más que en locales.