La Defensoría del Pueblo alertó que 14.000 estudiantes abandonaron las aulas en Potosí para trabajar en socavones o sumarse a bandas de jucus que roban mineral del Cerro Rico. La representante defensorial, Jacqueline Alarcón, confirmó que hay niños desde los 13 años, incluso mujeres, explotados en condiciones precarias y sin control estatal. El escándalo estalló tras hallar a 19 jucus en la mina Kory Mayu: cinco eran menores de 15, 16 y 17 años, sacados con bolsas de yute en la cabeza y cubiertos de tierra. Una adolescente confesó que la trajeron de Sucre para vender alcohol bajo tierra. El analista Alfredo Zaconeta advierte que la crisis, los precios altos de minerales y la “debilidad institucional” empujan a los chicos a la minería ilegal ante la falta de oportunidades y políticas del Estado.