Raúl Chávez, de 39 años y sentenciado a 20 años desde 2013, murió en Palmasola a fines de marzo sin que su familia fuera notificada. El domingo 12 de abril, al ir a visitarlo, su hermana se enteró por otros reclusos que había fallecido en el ‘bote’, el área de castigo del penal. El cuerpo ingresó a la morgue de La Pampa de la Isla el 24 de marzo y cuatro días después fue sepultado en una fosa común, sin informe forense ni aviso a sus familiares. La familia denuncia que en la cárcel se negaron a dar explicaciones: “Aquí se mueren y nadie avisa”, reclamó su hermana. Ahora les exigen más de Bs 6.000 para exhumar el cuerpo. Las autoridades penitenciarias aún no informan las causas de la muerte.