Un torito que estuvo más de cuatro meses retenido apareció sin llanta de auxilio, con una rueda desajustada y visiblemente descuidado. La denuncia pública señala que la Policía no solo no cuidó el vehículo, sino que también desaparecieron partes. Se encontraron llantas de toritos dentro de las dependencias policiales, lo que ha generado indignación y sospechas de corrupción.La institución debe proteger, no perjudicar. Debe resguardar, no desmantelar. La pregunta es clara: ¿Quién se hace responsable del deterioro y la desaparición de partes? Las autoridades deben responder por este escandaloso caso de presunto robo y abandono de vehículos.