Un juez de Santa Cruz sentenció a dos años de cárcel a los padres del bebé que murió por quemaduras en la localidad de Tipoy, pero les otorgó el perdón judicial, eximiéndolos de cumplir la pena en prisión. La fiscal Yolanda Aguilera explicó que el hecho fue un accidente, pero la negligencia de los padres en no buscar atención médica oportuna contribuyó a la muerte del menor.Según la investigación, la madre se ausentó momentáneamente mientras preparaba la bañera con agua caliente, y sus otros hijos introdujeron al bebé en el agua caliente, causándole graves quemaduras. La fiscal descartó la versión inicial de la madre, que atribuía el accidente a un gallo que había tumbado el agua.