El nuevo alcalde de El Alto, Eliser Roca, ha llegado con una promesa contundente: erradicar la corrupción en la segunda ciudad más grande del país. Tras una ajustada victoria en las elecciones, con apenas el 17,88% de los votos, Roca se impuso en un escenario marcado por acusaciones de guerra sucia y maniobras políticas para inhabilitarlo en los momentos previos. En su primera declaración oficial, prometió una gestión transparente, sin vínculos con la actual autoridad, y anunció la realización de auditorías exhaustivas para denunciar y limpiar los manejos corruptos que han marcado la administración municipal.En una improvisada rueda de prensa, Roca afirmó que su prioridad será trabajar sin descanso, las 24 horas del día, para transformar El Alto en un ejemplo de desarrollo y honestidad. Además, dejó en claro que su gobierno será independiente de cualquier influencia política, asegurando que su equipo de transición estará compuesto por personal calificado en áreas clave como finanzas, legalidad y administración.