El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentó el ‘Plan Escudo Fronterizo’, una estrategia que busca contener la inmigración irregular en la frontera con Perú y Bolivia mediante la construcción de muros y rejas de hasta cinco metros de altura, zanjas y el despliegue de tecnología militar y drones autónomos.El plan, que incluye la profundización de fosas existentes y la excavación de nuevos surcos, busca desincentivar la inmigración irregular y mejorar la vigilancia en la frontera. La medida se produce en un contexto en que la migración se ha duplicado desde 2017 y representa más del 8% de la población chilena.