El presidente Rodrigo Paz calificó como un «hecho histórico» la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, considerado uno de los criminales más buscados del continente. El operativo, liderado por la Policía Boliviana, se ejecutó sin bajas y marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado.La detención de Marset representa un golpe significativo al narcotráfico en la región y demuestra la capacidad de las instituciones bolivianas para enfrentar a las mafias internacionales. El presidente Paz destacó el trabajo del Ministerio de Gobierno y la Policía Boliviana, y agradeció la cooperación de organizaciones internacionales y países vecinos en la lucha contra el crimen organizado.