Un video que circula en redes sociales ha encendido las alarmas sobre la realidad emocional que viven muchos estudiantes en su regreso a clases. Un niño, con una sinceridad que desarma, responde a un periodista que no se siente del todo feliz de volver al colegio porque «nadie quiere ser su amigo». Este testimonio es un llamado urgente a los padres de familia, educadores y a la sociedad en su conjunto para dejar de lado la indiferencia y priorizar la salud emocional de los menores.