El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, descartó la posibilidad de incrementar el precio del Gas Licuado de Petróleo (GLP) a niveles internacionales, considerando que afectaría gravemente a las familias bolivianas. En su lugar, el Gobierno analiza reforzar los controles fronterizos con tecnología para frenar el contrabando.La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) informó que se reforzó la distribución del producto, pero advirtió que el contrabando continúa agravando el problema de desabastecimiento. El precio del GLP en países vecinos es considerablemente más alto que el costo subvencionado en Bolivia, lo que incentiva su salida ilegal del país.