Una campaña ciudadana plantea la implementación de manillas y tobilleras electrónicas bajo control civil para reducir el hacinamiento carcelario en Bolivia, donde cerca de 19.000 personas se encuentran detenidas de manera preventiva. La iniciativa, impulsada por el Centro Multidisciplinario de Investigación y Capacitación (CMIC), busca beneficiar a 15.000 personas privadas de libertad.El plan prevé el uso de dispositivos para 10.000 personas que cometieron un primer delito y 5.000 sentenciadas con buen comportamiento, y sería autofinanciado mediante un aporte mensual de 60 bolivianos. La propuesta busca evitar errores del pasado y garantizar la seguridad pública bajo control civil.