El Gobierno cuestiona duramente a la dirigencia de la Central Obrera Boliviana (COB), acusándola de desconexión con las realidades del país y de actuar con motivaciones políticas en medio de las protestas contra el Decreto 5503. En una conferencia de prensa en Santa Cruz, los ministros de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, y de Economía, Gabriel Espinoza, lanzaron duras críticas a los líderes sindicales, a quienes pidieron que las bases cuestionen a sus dirigentes y revisen sus propios beneficios económicos. Justiniano desafió a los sindicalistas a explicar su presencia en las minas y a cuestionar sus elevados salarios, mientras que Espinoza afirmó que las actuales movilizaciones responden a intereses pasados y no a una verdadera defensa de los derechos laborales.