Un recluso brasileño, Edivaldo Brandon Rodríguez Da Silva, de 36 años, fue asesinado en el penal de El Abra tras recibir 25 puñaladas en un ataque perpetrado por otro interno, Marco Antonio Flores Paucara, también de 36 años y con antecedentes criminales. La tragedia se amplificó cuando la esposa de Rodríguez, al enterarse de su muerte, sufrió un paro cardíaco en Trinidad, dejando a tres hijos huérfanos.